Bienvenidos!

En estos tiempos es muy difícil que las personas se interesen por la poesía, por el arte, por la música clásica o alguna otra actividad que tenga que ver con la perspectiva subjetiva de las cosas.


Este espacio es creado para poder llevar a ustedes un poco de poesía de diferentes maestros de este arte:




Les doy la bienvenida, aquí comenzamos!

martes, 25 de enero de 2011

Alejandro Moreno Sánchez: Unas Palabras De Amor Y Unos Versos Sin Sentido (Poemas del Autor)


"Para aquella que logro matar mis ganas 
de volverme a enamorar"

Ustedes entenderán
que lo único que podía
hacer con ella era amarla…

Como amaba a mi Ana,
aun la extraño en mis
noches sin luna,
en mis manos huérfanas de sus manos,
en mi hombro donde no la encuentro,
en mis ojos que son ciegos 
si no veo su rostro.

Mi pobre Ana,
mi dulce Ana,
nunca te podre pagar por lo
que hiciste en mí.

Me vendiste tu amor
a plazos,
a distancia,
me cobraste con noches de insomnio
y copas de sal.

Pensabas que mentía
con eso del amor,
que decir “Te amo” era solo una
oración burda y trillada.

Simplemente no entendías
que no me quedaba nada,
que eras lo único en juego,
que todo el dolor,
el sufrimiento,
era por ti,
porque te amaba
incluso cuando te llegaba a odiar.

Y en ese momento entendí
que un te amo,
un te quiero,
no eran suficientes…

Solo entonces logre lo imposible,
te regale siete amaneceres
en plena madrugada,
conseguí la cura a lo cotidiano,
te compre unas vacaciones en Saturno
y robe tus rosas blancas
de los campos elíseos.

Pero no fue suficiente,
no lo era para ti…


A veces un simple error
arruina tu vida,
pero esta vez,
solo esta vez,
me aparto de ella,
de aquella que vendía
la esperanza al por mayor.

Y entonces al darlo todo,
al estar al borde de la locura,
de la desesperación,
me di cuenta de la realidad.

En ese momento fue
cuando los poemas ya no
tuvieron sentido,
que aquellas palabras fueron
si no palabras que combinaban
con el aire que circulaba
entre nosotros.

Quede débil,
me sentía vulnerable,
sin ganas de levantarme,
tan vacio,
tan lleno de nada,
sin mas que decir,
sin mas que dar,
todo te lo di,
lo que yo era,
lo que sentía,
te entregue mi esencia,
y simplemente no
te importó.

Mi amada Ana,
me enseñaste la lección
mas importante que me pudieran
haber enseñado en la vida,
"El amor solo es un invento 
de la imaginación"
Me abriste los ojos.

No queda nada bueno
cuando se ama con todo
el corazón,
de darle todo lo que eres a una
persona que vende vagas ilusiones.
Nunca podre pagarte lo que
hiciste en mi,
solo ahora,
en esta misma noche,
miro tu fotografía como una advertencia,
para no volverme a enamorar.      

  


martes, 11 de enero de 2011

Ana Merino: Quedarme en casa... (De "Los Días Gemelos" 1997)

Quedarme en casa,
sumergida en los pliegues
de las horas,
y no esperar a nadie.

Que los ojos escuchen
y se olviden del mundo.

Que me arrope el silencio
y respire en mi nuca
su suave indiferencia.

Que vivir sea esto,
sin palabras de aguja
ni rodillas de llanto,

Con el tiempo desnudo
al borde de la cama
y mi boca dormida
en su tímido beso...

Amado Nervo: Gratia Plena

Todo en ella encantaba,
todo en ella atraía:
su mirada,
su gesto,
su sonrisa, su andar...

El ingenio de Francia de su boca fluía.
Era "llena de gracia",
como el Ave maría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!

Ingenua como el agua,
diáfana como el día,
rubia y nevada como Margarita sin par,
al influjo de su alma celeste amanecía...

Era llena de gracia,
como el Ave maría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!

Cierta dulce y amable dignidad la investía
de no sé qué prestigio lejano y singular.

Más que muchas princesas,
princesa parecía:
era llena de gracia,
como el Ave maría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!

Yo gocé el privilegio
de encontrarla en mi vía,
dolorosa; por ella tuvo fin mi anhelar,
y cadencias arcanas halló mi poesía.

Era llena de gracia,
como el Ave maría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!

!Cuánto, cuánto la quise!
¡Por diez años fue mía;
pero flores tan bellas nunca pueden durar!

¡Era llena de gracia, como el Ave maría,
y a la Fuente de gracia,
de donde procedía,
se volvió...
como gota que se vuelve a la mar!

lunes, 10 de enero de 2011

Mario Benedetti: Hombre Preso Que Mira A Su Hijo

Cuando era como vos,
me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes,
que libertad o muerte era una redundancia,
a quien se le ocurriría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas,
que la patria o la tumba era otro pleonasmo.

Ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos,
realmente no sabían un corno,
pobrecitos creían que libertad
era tan solo una palabra aguda,
que muerte era tan solo grave o llana,
y cárceles por suerte
una palabra esdrújula.

Olvidaban poner el acento en el hombre,
la culpa no era exactamente de ellos,
sino de otros mas duros y siniestros
y estos si,
como nos ensartaron
en la limpia república verbal.

Como idealizaron la vidurria de vacas
y estancieros
y como nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles.

Uno no siempre hace lo que quiere,
uno no siempre puede,
por eso estoy aquí,
mirándote y echándote
de menos.

Por eso es que no puedo despeinarte el jopo,
ni ayudarte con la tabla del nueve,
ni acribillarte a pelotazos.

Vos ya sabes que tuve
que elegir otros juegos
y que los juegue en serio.

Y jugué por ejemplo a los ladrones,
y los ladrones eran policías,
y jugué por ejemplo a la escondida,
y si te descubrían te mataban,
y jugué a la mancha,
y la mancha era de sangre.

Botija aunque tengas pocos años,
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides.

Por eso no te oculto que me dieron picana,
que casi me revientan los riñones,
todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados,
son durísimos golpes,
son botas en la cara,
demasiado dolor para que te lo oculte,
demasiado suplicio para que se me borre.

Pero también es bueno que conozcas
que tu viejo callo,
o puteo como un loco,
que es una linda forma de callar.

Que tu viejo olvido todos los números,
(por eso no podría ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos,
y las calles,
y el color de los ojos,
y los cabellos,
y las cicatrices,
y en que esquina,
en que bar,
que parada,
que casa.

Y acordarse de vos,
de tu carita,
lo ayudaba a callar.

Una cosa es morirse de dolor,
y otra cosa es morirse
de vergüenza.

Por eso ahora
me podes preguntar,
y sobre todo
puedo yo responder.

Uno no siempre hace lo que quiere,
pero tiene el derecho
de no hacer lo que no quiere.

Llora nomás botija,
son macanas
que los hombres no lloran,
aquí lloramos todos,
gritamos,
berreamos,
moqueamos,
chillamos,
maldecimos.

Porque es mejor llorar
que traicionar,
porque es mejor llorar
que traicionarse.

Llora pero no olvides...

Eduardo Galeano: Los Nadies

Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pié derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de los nadie,
los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos,
los ninguneados,
corriendo la liebre,
muriendo la vida,
jodidos,
rejodidos.

Que no son,
aunque sean,
que no hablan idiomas,
sino dialectos,
que no profesan religiones,
sino supersticiones.
que no hacen arte,
sino artesanía.
que no practican cultura,
sino folklore,
que no son seres humanos,
sino recursos humanos,
que no tienen cara,
sino brazos.
que no tienen nombre,
sino número.

Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies,
que cuestan menos que
la bala que los mata.

Dante Alighieri: La Vida Nueva

Muchas veces me vienen a la cabeza
la oscura cualidad que me da el amor,
y me tengo lástima y así me digo:

¡Ay de mí!,
¿les pasa esto a otros?;
porque tan hábilmente
me asalta el amor
que la vida casi me abandona,
sólo un hilo de espíritu
me deja medio vivo,
uno que sólo por ti vive y razona.

Luego me esfuerzo,
yo deseo salvarme,
y casi muerto,
sin ningún valor,
vengo a verte,
creyendo así curarme.

Y cuando alzo los ojos
para observarte,
en mi corazón se inicia
un terremoto que suspende
en mi alma
todos los latidos.

Oliverio Girondo: Llorar A Lágrima Viva

Llorar a lágrima viva,
llorar a chorros,
llorar la digestión,
llorar el sueño,
llorar ante las puertas y los puertos,
llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto,
empaparnos el alma,
la camiseta.

Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos a nado 
de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando,
festejar los cumpleaños familiares,
llorando,
atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.

Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría,
llorar de frac,
de flato, de flacura.

Llorar improvisando,
de memoria,
llorar todo el insomnio 
y todo el día...