Bienvenidos!

En estos tiempos es muy difícil que las personas se interesen por la poesía, por el arte, por la música clásica o alguna otra actividad que tenga que ver con la perspectiva subjetiva de las cosas.


Este espacio es creado para poder llevar a ustedes un poco de poesía de diferentes maestros de este arte:




Les doy la bienvenida, aquí comenzamos!

martes, 25 de enero de 2011

Alejandro Moreno Sánchez: Unas Palabras De Amor Y Unos Versos Sin Sentido (Poemas del Autor)


"Para aquella que logro matar mis ganas 
de volverme a enamorar"

Ustedes entenderán
que lo único que podía
hacer con ella era amarla…

Como amaba a mi Ana,
aun la extraño en mis
noches sin luna,
en mis manos huérfanas de sus manos,
en mi hombro donde no la encuentro,
en mis ojos que son ciegos 
si no veo su rostro.

Mi pobre Ana,
mi dulce Ana,
nunca te podre pagar por lo
que hiciste en mí.

Me vendiste tu amor
a plazos,
a distancia,
me cobraste con noches de insomnio
y copas de sal.

Pensabas que mentía
con eso del amor,
que decir “Te amo” era solo una
oración burda y trillada.

Simplemente no entendías
que no me quedaba nada,
que eras lo único en juego,
que todo el dolor,
el sufrimiento,
era por ti,
porque te amaba
incluso cuando te llegaba a odiar.

Y en ese momento entendí
que un te amo,
un te quiero,
no eran suficientes…

Solo entonces logre lo imposible,
te regale siete amaneceres
en plena madrugada,
conseguí la cura a lo cotidiano,
te compre unas vacaciones en Saturno
y robe tus rosas blancas
de los campos elíseos.

Pero no fue suficiente,
no lo era para ti…


A veces un simple error
arruina tu vida,
pero esta vez,
solo esta vez,
me aparto de ella,
de aquella que vendía
la esperanza al por mayor.

Y entonces al darlo todo,
al estar al borde de la locura,
de la desesperación,
me di cuenta de la realidad.

En ese momento fue
cuando los poemas ya no
tuvieron sentido,
que aquellas palabras fueron
si no palabras que combinaban
con el aire que circulaba
entre nosotros.

Quede débil,
me sentía vulnerable,
sin ganas de levantarme,
tan vacio,
tan lleno de nada,
sin mas que decir,
sin mas que dar,
todo te lo di,
lo que yo era,
lo que sentía,
te entregue mi esencia,
y simplemente no
te importó.

Mi amada Ana,
me enseñaste la lección
mas importante que me pudieran
haber enseñado en la vida,
"El amor solo es un invento 
de la imaginación"
Me abriste los ojos.

No queda nada bueno
cuando se ama con todo
el corazón,
de darle todo lo que eres a una
persona que vende vagas ilusiones.
Nunca podre pagarte lo que
hiciste en mi,
solo ahora,
en esta misma noche,
miro tu fotografía como una advertencia,
para no volverme a enamorar.      

  


martes, 11 de enero de 2011

Ana Merino: Quedarme en casa... (De "Los Días Gemelos" 1997)

Quedarme en casa,
sumergida en los pliegues
de las horas,
y no esperar a nadie.

Que los ojos escuchen
y se olviden del mundo.

Que me arrope el silencio
y respire en mi nuca
su suave indiferencia.

Que vivir sea esto,
sin palabras de aguja
ni rodillas de llanto,

Con el tiempo desnudo
al borde de la cama
y mi boca dormida
en su tímido beso...

Amado Nervo: Gratia Plena

Todo en ella encantaba,
todo en ella atraía:
su mirada,
su gesto,
su sonrisa, su andar...

El ingenio de Francia de su boca fluía.
Era "llena de gracia",
como el Ave maría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!

Ingenua como el agua,
diáfana como el día,
rubia y nevada como Margarita sin par,
al influjo de su alma celeste amanecía...

Era llena de gracia,
como el Ave maría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!

Cierta dulce y amable dignidad la investía
de no sé qué prestigio lejano y singular.

Más que muchas princesas,
princesa parecía:
era llena de gracia,
como el Ave maría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!

Yo gocé el privilegio
de encontrarla en mi vía,
dolorosa; por ella tuvo fin mi anhelar,
y cadencias arcanas halló mi poesía.

Era llena de gracia,
como el Ave maría;
¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!

!Cuánto, cuánto la quise!
¡Por diez años fue mía;
pero flores tan bellas nunca pueden durar!

¡Era llena de gracia, como el Ave maría,
y a la Fuente de gracia,
de donde procedía,
se volvió...
como gota que se vuelve a la mar!

lunes, 10 de enero de 2011

Mario Benedetti: Hombre Preso Que Mira A Su Hijo

Cuando era como vos,
me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes,
que libertad o muerte era una redundancia,
a quien se le ocurriría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas,
que la patria o la tumba era otro pleonasmo.

Ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos,
realmente no sabían un corno,
pobrecitos creían que libertad
era tan solo una palabra aguda,
que muerte era tan solo grave o llana,
y cárceles por suerte
una palabra esdrújula.

Olvidaban poner el acento en el hombre,
la culpa no era exactamente de ellos,
sino de otros mas duros y siniestros
y estos si,
como nos ensartaron
en la limpia república verbal.

Como idealizaron la vidurria de vacas
y estancieros
y como nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles.

Uno no siempre hace lo que quiere,
uno no siempre puede,
por eso estoy aquí,
mirándote y echándote
de menos.

Por eso es que no puedo despeinarte el jopo,
ni ayudarte con la tabla del nueve,
ni acribillarte a pelotazos.

Vos ya sabes que tuve
que elegir otros juegos
y que los juegue en serio.

Y jugué por ejemplo a los ladrones,
y los ladrones eran policías,
y jugué por ejemplo a la escondida,
y si te descubrían te mataban,
y jugué a la mancha,
y la mancha era de sangre.

Botija aunque tengas pocos años,
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides.

Por eso no te oculto que me dieron picana,
que casi me revientan los riñones,
todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados,
son durísimos golpes,
son botas en la cara,
demasiado dolor para que te lo oculte,
demasiado suplicio para que se me borre.

Pero también es bueno que conozcas
que tu viejo callo,
o puteo como un loco,
que es una linda forma de callar.

Que tu viejo olvido todos los números,
(por eso no podría ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos,
y las calles,
y el color de los ojos,
y los cabellos,
y las cicatrices,
y en que esquina,
en que bar,
que parada,
que casa.

Y acordarse de vos,
de tu carita,
lo ayudaba a callar.

Una cosa es morirse de dolor,
y otra cosa es morirse
de vergüenza.

Por eso ahora
me podes preguntar,
y sobre todo
puedo yo responder.

Uno no siempre hace lo que quiere,
pero tiene el derecho
de no hacer lo que no quiere.

Llora nomás botija,
son macanas
que los hombres no lloran,
aquí lloramos todos,
gritamos,
berreamos,
moqueamos,
chillamos,
maldecimos.

Porque es mejor llorar
que traicionar,
porque es mejor llorar
que traicionarse.

Llora pero no olvides...

Eduardo Galeano: Los Nadies

Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pié derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de los nadie,
los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos,
los ninguneados,
corriendo la liebre,
muriendo la vida,
jodidos,
rejodidos.

Que no son,
aunque sean,
que no hablan idiomas,
sino dialectos,
que no profesan religiones,
sino supersticiones.
que no hacen arte,
sino artesanía.
que no practican cultura,
sino folklore,
que no son seres humanos,
sino recursos humanos,
que no tienen cara,
sino brazos.
que no tienen nombre,
sino número.

Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies,
que cuestan menos que
la bala que los mata.

Dante Alighieri: La Vida Nueva

Muchas veces me vienen a la cabeza
la oscura cualidad que me da el amor,
y me tengo lástima y así me digo:

¡Ay de mí!,
¿les pasa esto a otros?;
porque tan hábilmente
me asalta el amor
que la vida casi me abandona,
sólo un hilo de espíritu
me deja medio vivo,
uno que sólo por ti vive y razona.

Luego me esfuerzo,
yo deseo salvarme,
y casi muerto,
sin ningún valor,
vengo a verte,
creyendo así curarme.

Y cuando alzo los ojos
para observarte,
en mi corazón se inicia
un terremoto que suspende
en mi alma
todos los latidos.

Oliverio Girondo: Llorar A Lágrima Viva

Llorar a lágrima viva,
llorar a chorros,
llorar la digestión,
llorar el sueño,
llorar ante las puertas y los puertos,
llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto,
empaparnos el alma,
la camiseta.

Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos a nado 
de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando,
festejar los cumpleaños familiares,
llorando,
atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.

Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría,
llorar de frac,
de flato, de flacura.

Llorar improvisando,
de memoria,
llorar todo el insomnio 
y todo el día...

Oliverio Girondo: Espantapájaros 7

¡Todo era amor... amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua,
a la vainilla,
amor al portador,
amor a plazos.
Amor analizable,
analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra,
amor con leche... lleno de prevenciones,
de preventivos; lleno de cortocircuitos,
de cortapisas.

Amor con una gran M,
con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...

Amor espermatozoico,
esperantista.
Amor desinfectado,
amor untuoso...

Amor con sus accesorios,
con sus repuestos; con sus faltas de puntualidad,
de ortografía; con sus interrupciones
cardíacas y telefónicas.

Amor que incendia el corazón
de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.

Amor impostergable
y amor impuesto.
Amor, incandescente
y amor incauto.

Amor indeformable.
Amor desnudo.
Amor que es,
simplemente,
amor..

Amor y amor...
¡y nada más que amor!

Jaime Sabines: Espero Curarme De Ti

Espero curarme de ti en unos días,
debo dejar de fumarte,
de beberte,
de pensarte.

Es posible,
siguiendo las prescripciones
de la moral en turno,
me receto tiempo,
abstinencia,
soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho,
mi es poco, es bastante.

En una semana se pueden reunir
todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra
 y se les puede prender fuego.

Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado.

Y también el silencio,
porque las mejores palabras del amor
están están entre dos
gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y
subversivo del que ama. (Tú saber cómo te digo que
te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame
agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre
las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he
dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te
quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del
tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú
quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.

No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para
entender las cosas.

Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio
para entrar a un panteón....

Gioconda Belli: Te Veo Como Un Temblor

Te veo como un temblor
en el agua.

Te vas,
te venís,
y dejás anillos en mi imaginación.

Cuando estoy con vos
quisiera tener varios yo,
invadir el aire que respiras,
transformarme en un amor caliente
para que me sudés
y poder entrar y salir de vos.

Acariciarte cerebralmente
o meterme en tu corazón y explotar
con cada uno de tus latidos.

Sembrarte como un gran árbol en mi cuerpo
y cuidar de tus hojas y tu tronco,
darte mi sangre de savia
y convertirme en tierra para vos.

Siento un aliento cosquilloso
cuando estamos juntos,
quisiera convertirme en risa,
llena de gozo,
retozar en playas de ternuras
recién descubiertas,
pero que siempre presentí,
amarte, amarte
hasta que todo se nos olvide
y no sepamos quién es quién.

Juan Gelman: Lo Que Pasa

Yo te entregué mi sangre,
mis sonidos,
mis manos,
mi cabeza,
y lo que es más,
mi soledad.

La gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún,
todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta,
en la desgracia,
y más aún,
te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte,
sigues creciendo
como un fuego,
y me destruyes,
me construyes,
eres oscura como la luz...

Mario Benedetti: Rostro De Voz (Un Fragmento De la Pelicula "El Lado Oscuro Del Corazón")

Mario Benedetti: Corazón Coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso, 
porque la noche está de ojos abiertos, 
porque la noche pasa y digo amor, 
porque has venido a recoger tu imagen, 
y eres mejor que todas tus imágenes.

Porque eres linda desde el pie hasta el alma,
porque eres buena desde el alma a mí, 
porque te escondes dulce en el orgullo, 
pequeña y dulce
corazón coraza. 

Porque eres mía, 
porque no eres mía,
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor, 
si no te miro. 

Porque tú siempre existes donde quiera, 
pero existes mejor donde te quiero, 
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor, 
tengo que amarte, 
aunque esta herida duela como dos, 
aunque te busque y no te encuentre, 
y aunque la noche pase
y yo te tenga 
y no...

miércoles, 5 de enero de 2011

Oliverio Girondo: Cansancio


Cansado.
¡Sí!
Cansado,
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado,
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, 
donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente 
con un cutis de playa,
ofrecer al rocío
dos senos de magnolia,
acariciar la tierra 
con un vientre de oruga,
y vivir, 
unos meses, 
adentro de una piedra.

Pablo Neruda: Poema XX

Puedo escribir los versos más tristes esta noche,
escribir por ejemplo,
"La noche está estrellada,
y titilan azules
los astros a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche,
yo la quise,
a veces ella también me queria.

En noches como ésta
la tuve entre mis brazos,
la besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso,
a veces yo también la quería.
cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo,
sentir que la he perdido,
oír la noche inmensa,
más inmensa sin ella,
y el verso cae al alma,
como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada
y ella no está conmigo,
eso no es todo.

A lo lejos alguien canta,
a lo lejos,
mi alma no se contenta
con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca,
mi corazón la busca,
y ella no está conmigo.

La misma noche que hace
blanquear los mismos árboles,
nosotros,
los de entonces,
ya no somos los mismos.

Ya no la quiero,
es cierto,
pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído,
de otro,
será de otro,
como antes de mis besos.

Su voz,
su cuerpo claro,
sus ojos infinitos.

Ya no la quiero,
es cierto,
pero tal vez la quiero....

Es tan corto el amor
y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta
la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta
con haberla perdido.

Aunque este sea el último dolor
que ella me causa,
y estos sean los últimos
versos que yo le escribo....

Mario Benedetti: No Te Salves



No te quedes inmóvil
al borde del camino,
no congeles el júbilo,
no quieras con desgana,
no te salves ahora
ni nunca
no te salves,
no te llenes de calma.

No reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo,
no dejes caer los párpados,
pesados como juicios.

No te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.

Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana.

Y te salvas ahora
 y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo....

Edel Juárez: Mejor La Cama Destendida…

Mejor la cama destendida
que tu ausencia a mi lado,
mejor sus besos
que tu nombre en mi boca,
y yo primavera y otoño
en menos de una hora
mientras la conozco,
se va uniendo a mi olvido.
esto es un tornillo,
una espiral,
un ciclo,
esto de no tenerte y buscarte en pechos desconocidos,
en un nombre que no recuerdo,
en un vientre al que no vuelvo.
es un punto más a la lista de fracasos
que guardo en el cajón,
junto a tu recuerdo….

Jose Luis Borges: A Un Poeta Sajón

Tú cuya carne,
hoy dispersión y polvo,
pesó como la nuestra sobre la tierra,
tú cuyos ojos vieron el sol,
esa famosa estrella,
tú que viniste no en el rígido ayer
sino en el incesante presente,
en el último punto y ápice vertiginoso del tiempo,
tú que en tu monasterio fuiste llamado
por la antigua voz de la épica,
tú que tejiste las palabras,
yú que cantaste la victoria de Brunanburh
y no la atribuiste al Señor
sino a la espada de tu rey,
tú que con júbilo feroz cantaste,
la humillación del viking,
el festín del cuervo y del águila,
tú que en la oda militar congregaste
las rituales metáforas de la estirpe,
tú que en un tiempo sin historia
viste en el ahora el ayer
y en el sudor y sangre de Brunanburh
un cristal de antiguas auroras,
tú que tanto querías a tu Inglaterra
y no la nombraste,
hoy no eres otra cosa que unas palabras
que los germanistas anotan.

Hoy no eres otra cosa que mi voz
cuando revive tus palabras de hierro.

Pido a mis dioses o a la suma del tiempo
que mis días merezcan el olvido,
que mi nombre sea Nadie como el de Ulises,
pero que algún verso perdure
en la noche propicia a la memoria
o en las mañanas de los hombres.

sábado, 1 de enero de 2011

Oliverio Girondo: Comunión Plenaria

Los nervios se me adhieren
al barro,
a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire,
hasta alcanzar el cielo.

El mármol,
los caballos tienen mis propias venas.

Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto.

¡Las veces que me he muerto
al ver matar un toro!...

Si diviso una nube
debo emprender el vuelo,
si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella.

Cuántas veces me he dicho:
¿Seré yo esa piedra?

Nunca sigo un cadáver
sin quedarme a su lado,
cuando ponen un huevo,
yo también cacareo.

Basta que alguien me piense
para ser un recuerdo...

Jaime Sabines:No Es Que Muera De Amor

No es que muera de amor,
muero de ti.

Muero de ti, 
amor,
de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma,
de ti y de mi boca
y del insoportable
que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi,
muero de ambos,
de nosotros,
de ese desgarrado partido,
me muero,
te muero,
lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques,
los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima,
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo,
dichosa,
penetrada,
y cierto ,
interminable.

Morimos,
lo sabemos,
lo ignoran,
nos morimos,
entre los dos,
ahora,
separados,
del uno al otro,
diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos,
amor,
muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin,
muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.

Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,
amor,
 muero,
morimos.

En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable,
a gritos,
dentro de mi,
quiero decir,
te llamo,
te llaman los que nacen,
los que vienen de atrás de ti,
los que a ti llegan.

Nos morimos,
amor,
y nada hacemos sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos
y hablarnos
y morirnos….

Oliverio Girondo:Llorar A Lagrima Viva (Fragmento de la pelicula de Eliseo Subiela "El Lado Oscuro Del Corazón")

Mario Benedetti: La Otra Copa Del Brindis

"Para aquella que me demostró lo hermosos de la vida y me azoto en el pavimento con un adiós"

Al principio ella fue una serena conflagración,
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza,
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje,
una piel memorable y convicta,
una mirada limpia,
sin traiciones,
una voz que caldeaba la risa,
unos labios nupciales
un brindis.

Es increíble,
pero a pesar de todo,
él tuvo tiempo para decirse,
qué sencillo,
y también:
no importa que el futuro
sea una oscura maleza.

La manera tan poco suntuaria
que escogieron sus mutuas tentaciones
fue un estupor alegre,
sin culpa ni disculpa,
él se sintió optimista,
nutrido,
renovado,
tan lejos del sollozo y la nostalgia
tan cómodo en su sangre y en la de ella
tan vivo sobre el vértice de musgo
tan hallado en la espera.

Que después del amor salió a la noche
sin luna y no importaba
sin gente y no importaba
sin dios y no importaba.

A desmontar la anécdota
a componer la euforia
a recoger su parte del botín.

Mas su mitad de amor
se negó a ser mitad
y de pronto él sintió
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
que sin ella su cuerpo dice:
“ningún modo,
ell era
la otra copa del brindis”

Y de nuevo se dijo
qué sencillo,
pero ahora
lamentó que el futuro fuera oscura maleza.

Sólo entonces pensó en ella
eligiéndola,
y sin dolor,
sin desesperaciones,
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
como otras noches
a necesitarla.