Muchas veces me vienen a la cabeza
la oscura cualidad que me da el amor,
y me tengo lástima y así me digo:
¡Ay de mí!,
¿les pasa esto a otros?;
porque tan hábilmente
me asalta el amor
que la vida casi me abandona,
sólo un hilo de espíritu
me deja medio vivo,
uno que sólo por ti vive y razona.
Luego me esfuerzo,
yo deseo salvarme,
y casi muerto,
sin ningún valor,
vengo a verte,
creyendo así curarme.
Y cuando alzo los ojos
para observarte,
en mi corazón se inicia
un terremoto que suspende
en mi alma
todos los latidos.
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