"Para aquella que logro matar mis ganas
de volverme a enamorar"
Ustedes entenderán
que lo único que podía
hacer con ella era amarla…
Como amaba a mi Ana,
aun la extraño en mis
noches sin luna,
en mis manos huérfanas de sus manos,
en mi hombro donde no la encuentro,
en mis ojos que son ciegos
si no veo su rostro.
Mi pobre Ana,
mi dulce Ana,
nunca te podre pagar por lo
que hiciste en mí.
Me vendiste tu amor
a plazos,
a distancia,
me cobraste con noches de insomnio
y copas de sal.
Pensabas que mentía
con eso del amor,
que decir “Te amo” era solo una
oración burda y trillada.
Simplemente no entendías
que no me quedaba nada,
que eras lo único en juego,
que todo el dolor,
el sufrimiento,
era por ti,
porque te amaba
incluso cuando te llegaba a odiar.
Y en ese momento entendí
que un te amo,
un te quiero,
no eran suficientes…
Solo entonces logre lo imposible,
te regale siete amaneceres
en plena madrugada,
conseguí la cura a lo cotidiano,
te compre unas vacaciones en Saturno
y robe tus rosas blancas
de los campos elíseos.
Pero no fue suficiente,
no lo era para ti…
A veces un simple error
arruina tu vida,
pero esta vez,
solo esta vez,
me aparto de ella,
solo esta vez,
me aparto de ella,
de aquella que vendía
la esperanza al por mayor.
Y entonces al darlo todo,
al estar al borde de la locura,
de la desesperación,
me di cuenta de la realidad.
En ese momento fue
cuando los poemas ya no
tuvieron sentido,
que aquellas palabras fueron
si no palabras que combinaban
con el aire que circulaba
entre nosotros.
Quede débil,
me sentía vulnerable,
sin ganas de levantarme,
tan vacio,
tan lleno de nada,
sin mas que decir,
sin mas que dar,
todo te lo di,
lo que yo era,
lo que sentía,
te entregue mi esencia,
y simplemente no
te importó.
te importó.
Mi amada Ana,
me enseñaste la lección
mas importante que me pudieran
haber enseñado en la vida,
"El amor solo es un invento
de la imaginación"
Me abriste los ojos.
No queda nada bueno
cuando se ama con todo
el corazón,
de darle todo lo que eres a una
persona que vende vagas ilusiones.
Nunca podre pagarte lo que
hiciste en mi,
solo ahora,
en esta misma noche,
miro tu fotografía como una advertencia,
para no volverme a enamorar.
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